POST PUBLICADO EL SABADO 28 SEPTIEMBRE 2007 A LAS 10.55 HORAS
Estoy en Granada desde el jueves, con mi Alhambrita. Están siendo unos días mágicos y especiales, con reencuentros largo tiempo esperados (gracias María y Antonio por una tarde que guardo como algo muy especial, Adagia por ese peazo abrazote, mi Tata por ese abrazo rápido pero tan nuestro, Marian, Mays, Mapa y Tere por esas cervecitas de madrugada, en fin, tantos nombres siento no poneros a todos, pero estais ahi, tanta buena gente, o sea que GRACIAS a todos por hacerme sentir como en mi casa), poniendo nuevamente caras a nicks y reencontrándome con nicks ya conocidos.
Y ayer conciertazo... o mejor dicho, PEAZO CONCIERTAZO.
Llegamos al recinto ferial a las diez de la noche, entramos casi a las once y pudimos estar en quinta fila, aunque había estrellitas que llevaban ahí desde las nueve de la mañana.
La carpa, grande muy muy grande. Al principio había poca gente, pero sobre las once y media de la noche aquello empezó a llenarse hasta la bandera.
Rosa salió pletórica. Al estar tan cerca podíamos ver su cara, sus gestos, y estaba inmensamente feliz. Hablar habló poco, lo justo, pero creo que fue por miedo a emocionarse demasiado. De su boca salía de vez en cuando un suspiro y un Armilla a boca llena, lleno de emoción y cariño, y una risa.
Los agudos impresionantes. He intentado grabar algún video con mi cámara (el inicio, las calles de granada), pero la calidad de sonido no es excelente y no se si los subiré.
Realmente, fue una noche mágica y especial para ella, y nos lo hizo vivir así. De vez en cuando señalaba a alguien con el dedo, y la cara de Rosa estuvo toda la noche iluminada con una maravillosa sonrisa. Nos dijo que ahí estaban sus padres, sus titos, sus cuñaillas, sus sobrinillos, su gente más querida.
La gente de Miles de Estrellas agitaba enormes cartelotes con la cara de Harry Potter, y me reí a más no poder al imaginar cual sería la reacción de Rosa. ¿Por qué? Porque al pianista le llaman Harry Potter, por su asombroso parecido con el protagonista del libro.
Y efectivamente, cuando Rosa las vio, es que se partía de risa, cogía una y se la llevó y la puso al lado de su cara para que viéramos el parecido.
Y en un momento entre canción y canción, estando ella de espaldas a los músicos, el pianista salió con un gorro de estos de mago, con estrellitas, y nosotros gritándole a Rosa, detrás de ti, detrás de ti, jajajaja, en cuanto se giró y vio al pianista, ya no podía, agachada y riendo a más no poder. Cuando cantaron el Europes las Miranda se tapaban la cara con las caretas, y cuando se acabó el concierto, Rosa se había ido, y los músicos se despedían, el pianista salió a hombros.
Otro momentazo, en que me vi a Rosa en el suelo, fue cuando las calles de Granada. Ella se había ido para un lado, Vlado en la otra punta pega el salto, Rosa que se gira y paf! Calcularon mal y chocaron, Rosa dio un respingo pero Vlado (muy buenos reflejos, jajja) la agarró e improvisaron un paso de baile, aunque se les escapaba la risa a los dos por la comisura de los labios...
Hubo un par de canciones, desde donde yo estaba, en que el volumen de la música tapó su voz, pero vi a Rosa dando instrucciones con gestos y gente corriendo por detrás, imagino que solucionando cosas, aunque ya Rosa en los agradecimientos dijo que gracias a los técnicos del sonido y montaje porque hicieron milagros para montar el escenario y acoplar el sonido.
Fue una noche en que Rosa se volcó aún más que en cualquier concierto, que bailó, se movió, nos animó y su sonrisa brillaba más que nunca. Jugó con su voz, nos deleitó con esos finales espectaculares, y vivimos una noche mágica y especial. Valió la pena bajarse a su Graná, y vivir y disfrutar de este concierto tan especial. Magia, mucha magia, mucho arte, derroche de arte y felicidad anoche en Armilla.
Tags: rosa, gira me siento viva 2007, armilla, granada